¿Por qué es peligroso mezclar cloro con otros productos de limpieza?

Un día tranquilo de limpieza en tu casa o en la oficina puede convertirse en una auténtica pesadilla si mezclas cloro con otros productos. Pero ¿por qué es peligroso mezclar cloro con otros productos de limpieza? ¡Aquí te lo contamos!

Entre nuestros productos de limpieza nunca puede faltar el cloro; este químico tiene propiedades desinfectantes únicas, que lo convierten en un aliado perfecto para combatir bacterias, hongos, parásitos, etc. Pero, ¿sabías que si mezclas cloro con otros productos puede afectar tu salud?

A menudo, las personas mezclan productos de limpieza por diferentes razones. Suelen hacerlo por curiosidad, para intentar potenciar el efecto de los productos o, en algunos casos particulares, lo hacen porque otros se lo han recomendado.

El problema es que la mayoría de nosotros pasamos por alto que los productos de limpieza tienen diferentes químicos. Y, cuando mezclas los detergentes, suele darse una reacción química entre sus componentes. Esto da como resultado sustancias nuevas, con propiedades completamente diferentes, que puede ser dañinas.

¿Qué pasa cuando mezclo cloro con otros productos de limpieza?

El problema en el caso particular del cloro es que, al mezclarlo con otros productos de limpieza como jabón, amoniaco, desengrasante, vinagre, etc. Se pueden producir compuestos tóxicos que son nocivos para la salud.

Todo esto ocurre porque, cuando el cloro interactúa con los compuestos químicos de los demás productos de limpieza, suele haber una reacción química que libera tóxicos como el cloroformo, la cloramina, gas cloro o cloro gaseoso.

Mezclar cloro con detergentes puede causarte problemas respiratorios, ardor en los ojos, nariz y garganta; e incluso quemaduras químicas, debido a los tóxicos resultantes de la mezcla. De igual forma, podría causar estragos en tu sistema nervioso y, en el peor de los casos, causar tu muerte.

¿Qué no debes mezclar jamás con cloro?

De forma general, se recomienda no mezclar cloro con ningún detergente. Recuerda que casi todos estos productos contienen diferentes compuestos químicos y no se sabe qué reacción pueda haber entre estos compuestos y el cloro.

Incluso, si para limpiar utilizas cosas naturales, como el limón por ejemplo, también debes evitar mezclarlo con cloro, porque esta mezcla produce gas cloro. A continuación te mostraremos las combinaciones más comunes, cuáles son los tóxicos resultantes de esas mezclas con cloro y cómo estos afectan nuestra salud.

  • Cloro y alcohol:

Produce cloroformo, un tóxico que puede causar diferentes daños. En exposición aguda causa irritación en ojos, garganta, nariz y piel; de igual forma, puede generar desorientación, mareos y náuseas.

La exposición crónica puede causar daño hepático (hepatitis, ictericia, tumores), renal o afectar el sistema nervioso central, causando desequilibrios emocionales, volviéndote irritable o, incluso, causando depresión.

  • Cloro y vinagre:

Produce ácido peracético y gas cloro. Estos pueden causar irritaciones en las mucosas, incluyendo ojos, garganta y pulmones. Sentirás ardor en los ojos y garganta, ganas de estornudar, tos, jadeos, etc.

  • Color y amoniaco:

Produce cloramina en forma de gas, un tóxico que, al inhalarlo, afecta principalmente al epitelio pulmonar, causando dificultad para respirar. Además, puede causar dolor de cabeza, Y, si te expones a esta de forma crónica, también puede afectar tu hígado.

Conclusión: Jamás mezcles cloro con otros productos de limpieza

Así como en los ejemplos anteriores, mezclar cloro con agua oxigenada o ácido muriático, también es perjudicial para la salud. Como no conocemos todos los componentes de nuestros detergentes, es mejor prevenir inconvenientes, evitando mezclarlos con cloro.

Si escuchas a alguien afirmando que mezclar cloro con otros productos de limpieza sirve de algo o conoces a alguien que lo hace, no dudes en compartir esta información con ellos. Así evitarás la desinformación y contribuirás con la prevención de enfermedades causadas por tóxicos derivados de las mezclas.

El órgano más importante para desintoxicar el cuerpo

El hígado es un órgano esencial. Tiene una función en el metabolismo, en la digestión, en el almacenamiento de energía y en la producción de hormonas. También es el principal órgano de desintoxicación del cuerpo.

La desintoxicación que se lleva a cabo en el hígado está compuesta por dos categorías conocidas como vías de desintoxicación hepática Fase I y Fase II.

Vía de desintoxicación hepática Fase I

La desintoxicación hepática es la primera línea de defensa contra las toxinas. Consiste en un grupo de enzimas conocidas como la familia citocromo P450. Las enzimas ayudan a neutralizar sustancias como el alcohol y la cafeína. Ofrecen protección convirtiendo estas toxinas en unas que sean menos dañinas.

Los subproductos de la desintoxicación hepática Fase I aun representan una amenaza tóxica para el cuerpo. Si se permite que las toxinas se acumulen y permanezcan en el hígado, pueden dañar el ADN y las proteínas. Es la función de la desintoxicación hepática Fase II asegurarse de que esas toxinas no se acumulen. Esto genera la neutralización final de las toxinas de manera que puedan ser eliminadas del cuerpo.

Vía de desintoxicación hepática Fase II

La desintoxicación hepática Fase II neutraliza los subproductos de la desintoxicación hepática Fase I y otras toxinas restantes. Esto se logra haciendo que las toxinas sean solubles en agua, de esta forma pueden ser excretadas del cuerpo. Este proceso se conoce como conjugación. El glutatión, el sulfato y la glicina son las moléculas primarias responsables de este proceso.

Bajo condiciones normales, las enzimas de la desintoxicación hepática fase II producen bajos niveles de glutatión. En temporadas de elevados niveles de estrés tóxico, el cuerpo aumenta la producción de glutatión.

Glutatión

El glutatión es tan importante para los humanos que se conoce como “el antioxidante maestro”. Lo llaman así porque es el antioxidante que más abunda en el cuerpo y puede regenerarse en el hígado.

El glutatión lo encontramos en los espárragos, en el aguacate, en las espinacas, en el brócoli y en algunos suplementos.

Vitamina C

La vitamina C también es importante para las vías hepáticas desintoxicación. Ayuda a proteger del daño oxidante las enzimas de desintoxicación hepática creadas en las vías de desintoxicación hepática fase I y fase II. La vitamina C ayuda a proteger del daño oxidante los tejidos del hígado. Algunas investigaciones también sugieren que la vitamina C podría tener una función en la eliminación de toxinas.

Timpson NJ, Forouhi NG, Brion MJ, et al. Genetic variation at the SLC23A1 locus is associated with circulating concentrations of L-ascorbic acid (vitamin C): evidence from 5 independent studies with >15,000 participants. Am J Clin Nutr. 2010;92(2):375-82.

Wellington K, Jarvis B. Silymarin: a review of its clinical properties in the management of hepatic disorders. BioDrugs. 2001;15(7):465-89.

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